Teupasenti un pueblo colorido lleno de riquezas catrachas
Teupasenti es un lugar privilegiado al estar situado en las riberas del rio Jalan que es uno de los afluentes del rio Guayambre y surcan en su territorio numerosas quebradas y riachuelos.
Los pobladores de este lugar se dedican a la agricultura, produciendo, maíz, café, hortalizas tomates, asimismo existen actividades relacionadas con a la pequeña industria.
Sin duda alguna Teupasenti representa parte de las riquezas de los hondureños, al albergar grandes montañas y ríos que atraen a los turistas.
La fecha de fundación se desconoce, se han hecho intentos para conseguir este dato pero hasta el momento han sido infructuosos; sin embargo, es considerado uno de los pueblos más antiguos del departamento de El Paraíso, pues ya para 1636 figuraba como aldea.
La tribu que habitó originalmente este lugar fue de indios mejicas. Los primeros pobladores que radicaron fueron negros mineros y éstos se mezclaron con los indígenas del lugar.
Sin embargo la mayor parte de la población estaba ubicada en un lugar llamado Veracruz, a unos cuatro kilómetros al suroeste de lo que hoy es el pueblo. A la llegada de los españoles, y con la construcción del templo católico fueron concentrándose en el sitio en donde actualmente es el centro del Teupasenti.
El título de municipio le fue otorgado el 1° de octubre de 1859 durante el gobierno de don Santos Guardiola.
La palabra Teupasenti es de origen indígena, es un vocablo de origen náhuatl (mejicano) que procede de las voces: Teopantl (templo) y la partícula de respeto Zintl.
Esta versión sobre el origen de su nombre guarda vinculación con la leyenda sobre su fundación que se narra a continuación.
LEYENDA SOBRE LA FUNDACIÓN DE TIUPA
Contaban los abuelos sobre cómo nació el pueblo de Teupasenti.
A unos 5 kilómetros al suroeste del pueblo de Teupasenti existe una aldea hoy llamada Veracruz, en dicha aldea en los primeros años de la conquista de estas tierras por parte de los españoles vivían varias familias indígenas.
Cierto día mientras algunas indios regresaban de sus quehaceres encontraron sobre el tronco de un árbol de guácimo una estatua de la Virgen de los Serafines tallada en madera, la que no dudaron en llevar para su aldea.
Al siguiente día su sorpresa fue grande al darse cuenta que la estatua no se encontraba en el lugar donde la habían guardado el día anterior y pensaron que alguien la había robado.
Aconteció que al retornar de nuevo a su aldea volvieron a encontrar la misma estatua, en el mismo sitio de donde la habían llevado el dia anterior, por lo que decidieron llevarla de nuevo pero se repitió la historia del día anterior.
De esta manera, realizaron varios intentos por mantener la estatua de la virgen en su aldea pero ésta siempre desaparecía y retornaba al mismo lugar de donde la habían encontrado. Trataron de diferentes maneras de lograr que la virgen se quedara, llegando hasta el punto de amarrarla y darle de golpes para que no se regresara, cosa que no pudieron lograr.
Luego de varios intentos comprendieron que la reina del cielo queria que se le construyera un templo en el sitio donde ella fue encontrada por lo que ahí se construyó la iglesia y los pobladores se mudaron a vivir a sus alrededores y asi nació el pueblo que lleva por nombre Teupasenti.
Se dice que las abolladuras y golpes que tenia la estatua de la virgen (Nuestra Señora de Los Angeles) hasta antes de ser reconstruida eran los mismos golpes que le dieron los indigenas para evitar que se viniera a Tiupa.
Hasta hace unos cinco años atras en una labranza (lugar para cultivar granos) de la aldea de Veracruz existían las ruinas o restos de unas paredes hechas de adobe, que se dice eran las paredes del templo o iglesia que los habitantes de Veracruz intentaron construirle a la virgen. hondudiario
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